¿Puedo contagiarme de Ébola?¿Qué tengo que hacer para prevenirlo?

Hoy, hablando con mis estudiantes, me han contado sus dudas y miedos sobre el Ébola. La Rey Juan Carlos, nuestra Universidad, tiene Campus en Móstoles y Alcorcón y nuestros estudiantes viven en la zona. Yo, de hecho vivo en el mismo barrio que la auxiliar enferma y probablemente me he cruzado con ella en la calle o el metro.

Estos tres últimos días todos estamos desbordados con “información” sobre la enfermedad y el proceso de contagio, y las autoridades sanitarias no paran de lanzar mensajes tranquilizadores… que no tranquilizan a nadie ¿Por qué? Para los que somos técnicos, la información nos esta pareciendo clara y concisa ¿Qué esta pasando?

Ahí es donde mis estudiantes Joanna, Patricia, Nati y Helena, me han ayudado a comprender y se han comprometido a colaborar conmigo en publicar una serie de consejos que realmente sean comprensibles para la gente de a pie. Con respuestas claras, específicas y consejos que todo el mundo pueda seguir.

Vamos a por la primera pregunta que me han planteado.

¿Puedo contagiarme al viajar en Metro?¿Por agarrarme a una barra a la que esta mujer se haya agarrado o sentarme donde se haya sentado?

No. El virus no aguanta estar seco. Para contagiarse hay que tocar a una persona enferma, sus vómitos frescos, su orina fresca o sus heces.

¿Me puedo contagiar yo por estar en una habitación junto con una persona contagiada a la que no se le note?

Tampoco. El virus no viaja por el aire, no es capaz de entrar por nuestros pulmones. Además, si esta persona no tiene síntomas de estar enferma: no vomita, ni tiene diarrea, no estará expulsando virus que nos infecten.

Por eso se ve en muchas fotos gente trasladando enfermos de Ébola sin mascarilla o ropa de protección.

¿Y si doy la mano a esa persona?

Tampoco. Porque, así cómo el virus no puede atravesar nuestros pulmones viajando por el aire, tampoco puede atravesar nuestra piel.

Entonces, ¿que tendría que pasar para que me contagiara?

1. Besar o tener relaciones sexuales sin protección con un enfermo o una persona fallecida (así se contagian en África).

2. Mancharme con vomito, orina o heces de un enfermo y luego tocarme la boca, los ojos o una herida sin darme cuenta (así se contagian médicos y sanitarios como la pobre Teresa). La ropa sucia de un enfermo es muy peligrosa: pañuelos, servilletas, toallas, sabanas, especialmente mientras estén húmedas.

3. Comer del mismo “bocadillo”, beber del mismo vaso o con los cubiertos manchados de saliva de un enfermo.

Entonces es parecido al SIDA ¿No?

No. El SIDA es mucho más difícil de contagiar, su sangre tiene que entrar en tu sangre por una herida o un pinchazo para contagiarte. O bien tener relaciones sexuales sin protección.

¿Cómo se desinfecta o esteriliza algo contaminado con el virus del Ébola?¿Que utilizan los equipos de desinfección?

Lejía. Ni más, ni menos. No hay mejor método. No sólo mata cualquier virus o bacteria existente, sino que destruye y descompone sus moléculas: proteínas y genes.

Sí, queridos vecinos, los equipos de desinfección que desinfectan las habitaciones de los fallecidos o van a limpiar el piso de Teresa fregarán todo con lejía. Todos podemos hacer lo mismo para estar seguros en nuestros portales y casas.

¿Como me puedo desinfectar yo para estar tranquila?¿Y a mis hijos?

Evidentemente no con lejía. La piel es bastante resistente, pero la lejía la dañaría y facilitaría la entrada de otras enfermedades. Lo mejor: agua y jabón. Un buen lavado como enseñamos a los niños. En caso de no disponer de agua y jabón, un poco de alcohol o producto alcohólico (p.ej. colonia) también sirve, aunque reseca bastante la piel. Los geles que venden en las farmacias también son soluciones alcohólicas.

Y sobre todo recordar y practicar las tradicionales normas de higiene. Nuestras abuelas y madres protegieron muy eficazmente de epidemias tan temibles como el Ébola a sus familias con higiene:

1. Lavarse bien las manos con agua y jabón después de ir al servicio.
2. Lavarse bien las manos antes de comer o manipular comida. Hacer lo mismo con las superficies donde se come.
3. No compartir vasos, botellas, cubiertos, servilletas, pañuelos, toallas, etc.
4. No tocarse ojos, boca, genitales o heridas con las manos. Utilizar pañuelos limpios, gasas estériles, papel higiénico, etc.
5. Lavarse bien antes y después de cambiarse un tampón o una compresa.
6. Lavarse bien antes y después de tener relaciones sexuales y utilizar preservativos.
7. Taparse la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo. Si no disponemos de pañuelo, taparnos con el brazo (no con la mano, aunque lleva un tiempo acostumbrarse).
8. No escupir o expulsar mucosidad al suelo, ni en espacios cerrados ¡Ni en la calle o el metro!
9. No poner los zapatos sobre superficies, ropa u objetos que podamos tocar con las manos o cara. Los zapatos nos protegen de la suciedad pero están sucios. En un servicio público podemos pisar orina, heces, sangre o vómitos y la calle tampoco es mejor.
10. No sentarse, ni tocar con las manos, en el suelo por el que pisamos con los zapatos sucios…

Seguro que os quedan muchas preguntas y dudas en la cabeza. Podéis plantearlas aquí, intentaré contestarlas. Y si yo no sé, preguntare a expertos.

Esta pagina que os pongo aquí abajo es de los expertos estadounidenses del Centro de Control de Enfermedades, para la población y está en español. Información de confianza:

Enfermedad del Ébola Enfermedad del virus del Ébola | CDC.