¿Ayuda la escolarización infantil a mejorar el sistema inmune de los niños?

Escribo este artículo en respuesta a una petición de la organización Educo tras un comentario crítico a un artículo que recientemente han publicado en su Blog titulado ¿A qué edad debemos escolarizar a los pequeños? Desde Educo me han invitado muy amablemente a aclarar mi crítica, lo cual agradezco, ya que sigo atentamente sus publicaciones en las redes sociales porque me parecen de gran interés.

Según podéis leer en este artículo de opinión, se van desmontando ciertos argumentos a favor de escolarizar pronto a los niños. Mi crítica concreta era referente al argumento número 3:

3. Si van al colegio muy pequeñitos se inmunizan antes

Éste es uno de los peores mitos. La realidad es que los niños pequeños tienen sistemas inmunes inmaduros y poco desarrollados y someterlos a la tensión de tener que estar luchando contra diferentes virus del catarro día sí y día no sólo sirve para que gasten energía.El hecho de que a los cinco años se pongan menos malos no tiene nada que ver con haber acudido antes al cole, sino con que su sistema inmune ha madurado. La realidad es que los niños que acuden a guarderías o a escuelas infantiles tienen más riesgo de ponerse enfermos.”

Mi crítica fue la siguiente:

No puedo hablar del resto de las afirmaciones, pero el hecho de que el sistema inmune de los niños que han ido a guardería esta mejor entrenado, esta probado científicamente por diversos estudios epidemiológicos. Estos niños tienen menos problemas respiratorios en general y de alergias en particular. No es un mito. Infórmense mejor con epidemiólogos universitarios expertos.”

Y la respuesta de Educo fue esta:

“Hola, Myriam Catala. Nuestra afirmación se basa en este artículo publicado en ‘Evidencias de Pediatría’ en 2011 (http://www.evidenciasenpediatria.es/…/_LLP3k9qgzIh7aNQB…). En él se indica que, con las evidencias disponibles, la asistencia a guardería se asocia a un incremento en el riesgo de padecer enfermedades respiratorias durante la infancia y que los estudios que refieren a una protección en etapas posteriores muestran evidencias débiles y que no pueden tenerse en cuenta. Entendemos que probablemente este asunto también sea polémico y te agradecemos cualquier información nueva que puedas aportarnos. Muchas gracias.”

Agradezco especialmente la invitación a aportar mi visión científica a este tema, porque sin duda existen problemas de interpretación entre nosotros los científicos y la sociedad en general, y es nuestra responsabilidad, sin duda, aclarar nuestra jerga.

El artículo que Educo menciona es una revisión crítica nacional (no aporta ningún dato nuevo) que, efectivamente, señala que los estudios que han demostrado una protección en etapas posteriores constituyen una evidencia débil. Es decir que la misma fuente admite que la EVIDENCIA CIENTÍFICA existe, no que sea “uno de los peores mitos” como afirma el artículo de Educo. Ahí algo que podemos calificar de falacia de manera taxativa. Si la evidencia existe ¿por qué los autores del artículo la califican de débil?

Si se profundiza un poco más, estos autores se remiten a otra revisión crítica (básicamente una traducción sintética al castellano) de un estudio original para sacar esta conclusión. El artículo titulado “Riesgo a corto y largo plazo de las infecciones en función de la asistencia a grupos de cuidado infantil. Un estudio poblacional a lo largo de 8 años” pertenece un grupo internacional (7 investigadores de Canadá, Francia e Irlanda) liderado por la Dra. Côté, epidemióloga canadiense. El texto original puede descargarse desde la revista internacional Arch Pediatr Adolesc Med. 2010;164(12):1132-1137. doi:10.1001/archpediatrics.2010.21.

La primera aclaración que tengo que hacer es que este artículo habla de “asistencia a grupos de cuidado infantil (GCI)” porque considera no solamente guarderías y colegios, sino cualquier otro sistema de cuidado infantil poco conocidos en nuestro país. Los autores los consideran “grandes” cuando asisten más de 6 niños. Y retomamos la pregunta ¿por qué la evidencia es débil? Según estos investigadores:

“To date, the only study4 that examined risk of infections beyond school entry focused on the common cold. Results confirmed that children in large GCC (>6 children) not only had more common colds during the preschool years but also indicated that they were less at risk for contracting colds during the elementary school years.4 The protective effect was more pronounced for children who attended large GCC for longer than 2 years compared with those who attended for 1 year or less. 

Thus, there is evidence for the common cold that longer GCC attendance provides greater long-term immunity. However, the evidence is insufficient at this point to offer guidance to parents and public health agencies regarding the relative risks and benefits of different types of child care arrangements across different developmental periods and for different types of infectious diseases.”

“Hasta el momento, el único estudio que ha examinado el riesgo de infecciones tras el ingreso en la escuela se ha centrado en el resfriado común. Los resultados confirmaron que los niños de grandes GCI (más de 6 niños) no sólo tenían más resfriados comunes durante los años preescolares, sino que tenían menos riesgo de contraer resfriados durante los años de primaria. El efecto protector era más pronunciado para niños que asistieron a grandes GCI durante  más de 2 años comparados con aquellos que asistieron durante 1 año o menos.

Por lo tanto, existe evidencia de que la asistencia más prolongada a GCI proporciona mayor inmunidad a largo plazo. Sin embargo, la evidencia es insuficiente en este momento para ofrecer unas directrices a los padres y las agencias de salud pública respecto a los riesgos relativos entre los diferentes sistemas de cuidado infantil a lo largo de las diferentes etapas de desarrollo y para diferentes tipos de infecciones

Es decir AÚN no hay SUFICIENTES estudios, aunque los pocos estudios que hay COINCIDEN en que los niños que han pasado por la escuela infantil (a partir de 2-3 años) tienen mejor INMUNIDAD cuando pasan de los 6 años. Un sólo estudio sobre efectos beneficiosos de un fármaco frente a una enfermedad grave en ratones despierta la esperanza y la ilusión de la sociedad e incluso las demandas de los pacientes por incorporarlo a la Sanidad ¿Por qué la sociedad no considera de la misma manera un grupo de estudios realizados en humanos? Quizás una de las respuestas es que no existe una farmacéutica tras la patente de una sustancia comercializable que dé beneficios.

Efectivamente, los científicos pensamos que hay que confirmar y sobre todo, afinar estos estudios. Los propios autores de estos estudios señalan 3 cuestiones que es importante aclarar ¿Esta protección frente al catarro se extiende a otras infecciones? ¿Existe un periodo específico en la época preescolar en la que se adquiera esta inmunidad? No es lo mismo un lactante que un niño de 3 años. Y finalmente, lo más importante ¿Cuál es el balance entre los riesgos y los efectos protectores de la pre-escolarización y cómo afectan de manera general al niño hasta la primaria? Estas “debilidades” no son más que cuestiones pendientes de aclarar, no son argumentos contra la escolarización infantil. De hecho, podrían demostrarse a favor cuando se investiguen. Además, aunque no quiero extenderme en demasía, existen otras líneas de investigación relacionadas que han llevado a formular la “Hipótesis de la higiene”, que propone que la falta de una exposición moderada de los bebés y niños a gérmenes y microorganismos hace que su sistema inmune no esté correctamente entrenado/desarrollado. Por ejemplo, existen estudios que demuestran que los bebés y niños criados en entornos rurales, cercanos a animales domésticos, expuestos a una mayor diversidad de microorganismos, muestran más adelante un menor riesgo de problemas respiratorios (incluidas alergias).

Para finalizar me gustaría traducir el primer párrafo de la conclusión de este trabajo y que define la posición de estos investigadores que tanto han trabajado el tema a pie de guardería y consulta médica:

“Children contract infections around the time they initiate large structured group activities. Participation in large GCC before 2½ years old, although associated with increased infections at that time, seems to protect against infections during the elementary school years. Physicians may reassure parents that infections during the first child care years do not lead to a higher overall burden of infections.”

“Los niños contraen las infecciones cuando inician actividades estructuradas en grupos grandes. La participación en grandes [Grupos de Cuidado Infantil] antes de los 2 años y medio, aunque asociada con un incremento de infecciones en este periodo, parece proteger contra infecciones durante los años de primaria. Los médicos puede tranquilizar a los padres de que las infecciones durante los primeros años de cuidado [fuera del hogar] no conducen a un aumento generalizado del problema con las infecciones”

Como podéis ver también desmonta la última parte del texto del artículo publicado en Educo, que se demuestra totalmente falso:

  1. Hay pocos estudios que hayan comprobado si los niños de 5 años se ponen “menos malos” (cosa que parece dar por cierta). Es decir, la evidencia científica es débil aunque todos aceptamos que es un hecho evidente.
  2. Los pocos estudios que hay sobre los catarros en niños de primaria coinciden en que tienen menos si han sido escolarizados a partir de los 2 años y medio.

Espero que esta explicación sea de ayuda a los padres y vuelvo a agradecer la iniciativa de Educo y su invitación. Quiero sensibilizar a mis conciudadanos y vecinos de lo importante que es sustentar y financiar la investigación científica de todo tipo. El problema que tienen este tipo de estudios, como he apuntado antes, es que son muy caros y largos y necesitan de unos investigadores con una altísima cualificación, además del apoyo de padres, centros escolares y pediatras. Como no existe ningún producto “vendible” no existe presión de la industria privada para investigar. Ahora en cada proyecto científico nos piden que describamos los beneficios comerciales e industriales posibles. En este tipo de estudios los beneficios del conocimiento “sólo” se aplican a la salud de los niños, a la organización de las familias, a sus recursos económicos, a la reincorporación de la mujer al mercado laboral tras la maternidad, a la igualdad en el hogar, a la conciliación de vida laboral, a las cargas sobre los abuelos y otros familiares…

Cómo las farmacéuticas ganan más que los bancos – BBC Mundo

Un verdadero escándalo que pasa desapercibido.  Ganancias indecentes por medicamentos que pueden salvar la vida de tu padre, tu madre, un hijo o tu pareja ¿No es un verdadero chantaje? La excusa de que la inversión necesaria es muy alta es una verdadera patraña.  La investigación básica se la hacemos en centros públicos (o en centros privados con fondos públicos). Y según podréis leer en este artículo ¡Se gastan más dinero en publicidad! Unos ajustes legales, la promoción de la genéricos y una industria farmacéutica pública que le hiciera la competencia ayudaría a ajustar los precios. No tengo nada en contra de la industria privada, pero enriquecerse a costa de la salud y el sufrimiento de las personas es intolerable.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2014/11/141106_economia_farmaceuticas_industria_ch

Los antiguos europeos eran intolerantes a la lactosa | The Scientist Magazine®

Nuevos resultados utilizando DNA aislado de cráneos de viejos pobladores de Europa sugieren que la mayoría era intolerante a la lactosa, incluso aunque la ganadería y el consumo de leche fuese relativamente frecuente.

Más información en inglés:

http://www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/41284/title/Ancient-Europeans-Were-Lactose-Intolerant/

Una sanitaria del Hospital de Texas donde se atendió a un paciente de Ébola da positivo | CDC en Español

Desgraciadamente un caso muy similar al de Madrid ha ocurrido en Texas. Se trata de una sanitaria que atendió al primer enfermo de Ébola que se contagió en Liberia pero que fue diagnosticado a su llegada a EEUU y que murió recientemente. Tenéis la información oficial original en español directamente del Centro para el Control de las Enfermedades (CDC), sin intermediarios, en la siguiente página:

Declaración a los medios de comunicación: Respuestas a preguntas de los medios | CDC en Español.

¿Puedo contagiarme de Ébola?¿Qué tengo que hacer para prevenirlo?

Hoy, hablando con mis estudiantes, me han contado sus dudas y miedos sobre el Ébola. La Rey Juan Carlos, nuestra Universidad, tiene Campus en Móstoles y Alcorcón y nuestros estudiantes viven en la zona. Yo, de hecho vivo en el mismo barrio que la auxiliar enferma y probablemente me he cruzado con ella en la calle o el metro.

Estos tres últimos días todos estamos desbordados con “información” sobre la enfermedad y el proceso de contagio, y las autoridades sanitarias no paran de lanzar mensajes tranquilizadores… que no tranquilizan a nadie ¿Por qué? Para los que somos técnicos, la información nos esta pareciendo clara y concisa ¿Qué esta pasando?

Ahí es donde mis estudiantes Joanna, Patricia, Nati y Helena, me han ayudado a comprender y se han comprometido a colaborar conmigo en publicar una serie de consejos que realmente sean comprensibles para la gente de a pie. Con respuestas claras, específicas y consejos que todo el mundo pueda seguir.

Vamos a por la primera pregunta que me han planteado.

¿Puedo contagiarme al viajar en Metro?¿Por agarrarme a una barra a la que esta mujer se haya agarrado o sentarme donde se haya sentado?

No. El virus no aguanta estar seco. Para contagiarse hay que tocar a una persona enferma, sus vómitos frescos, su orina fresca o sus heces.

¿Me puedo contagiar yo por estar en una habitación junto con una persona contagiada a la que no se le note?

Tampoco. El virus no viaja por el aire, no es capaz de entrar por nuestros pulmones. Además, si esta persona no tiene síntomas de estar enferma: no vomita, ni tiene diarrea, no estará expulsando virus que nos infecten.

Por eso se ve en muchas fotos gente trasladando enfermos de Ébola sin mascarilla o ropa de protección.

¿Y si doy la mano a esa persona?

Tampoco. Porque, así cómo el virus no puede atravesar nuestros pulmones viajando por el aire, tampoco puede atravesar nuestra piel.

Entonces, ¿que tendría que pasar para que me contagiara?

1. Besar o tener relaciones sexuales sin protección con un enfermo o una persona fallecida (así se contagian en África).

2. Mancharme con vomito, orina o heces de un enfermo y luego tocarme la boca, los ojos o una herida sin darme cuenta (así se contagian médicos y sanitarios como la pobre Teresa). La ropa sucia de un enfermo es muy peligrosa: pañuelos, servilletas, toallas, sabanas, especialmente mientras estén húmedas.

3. Comer del mismo “bocadillo”, beber del mismo vaso o con los cubiertos manchados de saliva de un enfermo.

Entonces es parecido al SIDA ¿No?

No. El SIDA es mucho más difícil de contagiar, su sangre tiene que entrar en tu sangre por una herida o un pinchazo para contagiarte. O bien tener relaciones sexuales sin protección.

¿Cómo se desinfecta o esteriliza algo contaminado con el virus del Ébola?¿Que utilizan los equipos de desinfección?

Lejía. Ni más, ni menos. No hay mejor método. No sólo mata cualquier virus o bacteria existente, sino que destruye y descompone sus moléculas: proteínas y genes.

Sí, queridos vecinos, los equipos de desinfección que desinfectan las habitaciones de los fallecidos o van a limpiar el piso de Teresa fregarán todo con lejía. Todos podemos hacer lo mismo para estar seguros en nuestros portales y casas.

¿Como me puedo desinfectar yo para estar tranquila?¿Y a mis hijos?

Evidentemente no con lejía. La piel es bastante resistente, pero la lejía la dañaría y facilitaría la entrada de otras enfermedades. Lo mejor: agua y jabón. Un buen lavado como enseñamos a los niños. En caso de no disponer de agua y jabón, un poco de alcohol o producto alcohólico (p.ej. colonia) también sirve, aunque reseca bastante la piel. Los geles que venden en las farmacias también son soluciones alcohólicas.

Y sobre todo recordar y practicar las tradicionales normas de higiene. Nuestras abuelas y madres protegieron muy eficazmente de epidemias tan temibles como el Ébola a sus familias con higiene:

1. Lavarse bien las manos con agua y jabón después de ir al servicio.
2. Lavarse bien las manos antes de comer o manipular comida. Hacer lo mismo con las superficies donde se come.
3. No compartir vasos, botellas, cubiertos, servilletas, pañuelos, toallas, etc.
4. No tocarse ojos, boca, genitales o heridas con las manos. Utilizar pañuelos limpios, gasas estériles, papel higiénico, etc.
5. Lavarse bien antes y después de cambiarse un tampón o una compresa.
6. Lavarse bien antes y después de tener relaciones sexuales y utilizar preservativos.
7. Taparse la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo. Si no disponemos de pañuelo, taparnos con el brazo (no con la mano, aunque lleva un tiempo acostumbrarse).
8. No escupir o expulsar mucosidad al suelo, ni en espacios cerrados ¡Ni en la calle o el metro!
9. No poner los zapatos sobre superficies, ropa u objetos que podamos tocar con las manos o cara. Los zapatos nos protegen de la suciedad pero están sucios. En un servicio público podemos pisar orina, heces, sangre o vómitos y la calle tampoco es mejor.
10. No sentarse, ni tocar con las manos, en el suelo por el que pisamos con los zapatos sucios…

Seguro que os quedan muchas preguntas y dudas en la cabeza. Podéis plantearlas aquí, intentaré contestarlas. Y si yo no sé, preguntare a expertos.

Esta pagina que os pongo aquí abajo es de los expertos estadounidenses del Centro de Control de Enfermedades, para la población y está en español. Información de confianza:

Enfermedad del Ébola Enfermedad del virus del Ébola | CDC.

Abierto el plazo de preinscripción para “Magister en Sanidad Ambiental” URJC-UCM

El plazo de preinscripción en el Magister en Sanidad Ambiental URJC-UCM ya se encuentra abierto, desde el pasado día 2 de abril hasta el 20 de octubre de 2014.

El precio de la preinscripción es de 40,00 € que deben abonar todos los alumnos sin excepción alguna, ya que se trata de un concepto ajeno a la matrícula y es por tanto una tasa por apertura de expediente. La documentación aportada por el estudiante deberá entregarse en la Secretaría de Estudiantes del Centro adscrito.

Respecto a la reserva de plaza, en el caso de que haya sido solicitada, el plazo será del 2 de junio al 30 de junio. Cuyo importe será descontado del importe total del precio del Magister.

En concreto el Magister en Sanidad Ambiental cuenta con acuerdos con consultorías medioambientales, laboratorios de aguas, así como con diferentes administraciones que trabajan en temas concretos de aire, agua, suelos o toxicología ambiental. Además, para la realización de prácticas externas se tendrá en cuenta siempre las preferencias de los estudiantes.

Aquellos alumnos de último año o aquéllos a quienes les quede únicamente la realización de prácticas externas, éstas se podrán convalidar por las del propio Magister.

Para cualquier duda, podéis contactar con Yolanda Valcárcel

(yolanda.valcarcel@urjc.es) o Miguel Ángel Casermeiro (caserme@farm.ucm.es).

Más información en: http://www.ucm.es/edafologia/magister-en-sanidad-ambiental