Estoy en huelga, con mis estudiantes de hoy y por los de mañana

Hoy me uno a la jornada de huelga convocada desde varias instancias universitarias. Es muy triste cómo la Universidad Pública está siendo relegada y cómo se están poniendo cada vez más trabas económicas a los estudiantes. Muchos pensábamos que la Universidad española estaba alcanzando el nivel que la sociedad española se merecía. Que nos acercábamos, después de un periodo de masificación, a un periodo de dignificación de la docencia y reconocimiento de la investigación. Ese sueño se rompió hace unos años con la crisis generada por bancos y financieras.

Nuestros dirigentes se llenan la boca reconociendo que de la crisis se sale con innovación y conocimiento ¿y qué medidas políticas se toman? Restringiendo el número de profesores, aumentando la carga docente, eliminando los fondos y becas de investigación y encareciendo las matrículas no se fomentan la innovación y el conocimiento. Centrar las reivindicaciones en parar el sistema 3+2 me parece erróneo. Gobernantes, políticos y profesores tuvimos derecho a un sistema 3+2 a precios más o menos razonables ¿por qué las nuevas generaciones no van a tener derecho a lo mismo? Demandemos una Universidad Pública exigente, a precios asequibles, con becas adecuadas para no desperdiciar la inteligencia y el potencial de nuestra sociedad (jóvenes o no tan jóvenes). Una universidad que genere conocimiento investigando y lo transmita tanto a los estudiantes como a la sociedad en general.

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Por una educación universitaria superior basada en el mérito y no en el “crédito”

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Los estudiantes universitarios han convocado una huelga los días 25 y 26 de febrero en protesta por la autorización del Gobierno para modificar la duración del primer y segundo ciclo universitario (Grado y Máster). Esta medida conlleva implícitamente que el desembolso que deberán hacer los alumnos para obtener un título universitario superior se incrementará notablemente debido al elevado coste de la matrícula de los estudios de 2º ciclo (Máster).

En el caso de mis estudiantes de 1º del Grado de Biología el seguimiento ha sido del 100%. Me ha sorprendido que toda la clase, en bloque, haya decidido hacer huelga. En mis años dedicada a la docencia, casi 15, es la primera vez que esto ocurre. Aunque la repercusión de una huelga de estudiantes fuera elevada, no suele ser unánime. Esto hace que renueve mi confianza en que nuestros jóvenes tienen conciencia social y son activos en cuanto a sus demandas ¡Ya era hora de que la juventud despertara! Estamos hablando de su presente y de nuestro futuro.

Las generaciones anteriores que tuvimos la fortuna de acceder a la Universidad pudimos costearnos, la mayoría con el sacrificio de nuestros padres, unos estudios universitarios superiores gracias a unas tasas más o menos asequibles y la ayuda, en algunos casos, de becas. Durante nuestros estudios de Licenciatura las tasas de matrícula del primer y segundo ciclos tenían el mismo coste. A día de hoy es muy triste para una profesora ver cómo aquellos alumnos con expedientes excelentes terminan su primer ciclo (el Grado) no se atreven a matricularse del segundo (el Máster) debido a las elevadas tasas ¿Qué pasa si no me dan la beca? Se preguntan. “Mis padres están en paro y debo ayudarles sacando algo de dinero y ahorrar para la Matrícula” me cuentan. Además de inteligentes y trabajadores, son alumnos responsables, considerados y comprometidos con sus familias. Pero son de familias humildes. Y perdemos grandes profesionales y científicos porque la Universidad Pública ha alcanzado unos precios prohibitivos para muchas familias.

Así que sí, apoyo a mis estudiantes en la reivindicación de una Universidad que no discrimine por razones económicas, y se tenga en cuenta sólo el mérito intelectual. Y el caso es que sí soy partidaria del sistema 3+2. Era el sistema tradicional español. Teníamos Diplomaturas/Ingenierías Técnicas de primer ciclo (3 años) y Licenciaturas/Ingenierías Superiores de primer y segundo ciclo (3+2). Y todo al mismo precio público.

Yo estuve muy cerca del proceso que llevó al acuerdo de Bolonia. De hecho era ayudante de una de las dos profesoras españolas que participaron en la elaboración de las recomendaciones a la Comisión, la Prof. Raffaella Pagani. Después de muchos años de estudios, encuestas y experiencia Erasmus y ECTS la conclusión fue que el sistema 3+2 era el más conveniente ¡El sistema español ganaba! Cuando me enteré de que España, después de esta recomendación, se cambiaba al sistema 4+1 (Licence + Maîtrise francesas) no podía dar crédito. No entendía nada.

¿Por qué no se seguían las recomendaciones de Bolonia?¿Por qué un cambio tan radical de la tradición universitaria española? Algo que la Comisión quería evitar a toda costa. Por eso admitía también el sistema francés 4+1. Algunos decían que era para parecernos más a los sistemas del norte de Europa o a los anglosajones. Pero yo que los conocía sabía que no era cierto. Los sistemas anglosajones seguían el 3+1+1 (Bachelor + Honors + Master). Tampoco entendía por qué cambiarle el nombre a nuestra tradicional Licenciatura. No sólo no era necesario, sino que llevaba a error, ya que el término inglés “Master” se asociaba en España a estudios suplementarios al itinerario oficial. Ese carácter suplementario, no oficial, determina que no sean subvencionados y los precios deban responder directamente a los costes en profesorado o medios.

Pero ahora lo entiendo y no doy crédito a una maniobra tan maquiavélica y, a mi pesar, exitosa. La cuestión no era mejorar nuestro sistema universitario, sino confundir a la población española (profesores universitarios incluidos) y ¡tener una excusa para subir los precios de las matrículas! Así que ahora nos encontramos con que la sociedad española acepta que para hacer un segundo ciclo, equivalente a la especialidad de una Licenciatura, hay que pagar unos precios desorbitados porque lleva un nombre en inglés “Master”. Creo que el término popular para algo así es “engañabobos”.

Porque sí, si eres licenciado, en tu CV en inglés debes poner que tienes estudios de “Master” y puedes acceder directamente a los estudios de doctorado (3er ciclo). “Bachelor” es un título de primer ciclo (3 años), equivalente a una antigua Diplomatura ¿Y un Grado? Pues un Grado se corresponde a lo que los británicos denominaban “Bachelor with Honors” (3+1).

¿Entonces cuál debería ser la reivindicación?¿Por qué hay que “pelearse”? En mi opinión la lucha ha de centrarse en recuperar unos precios públicos asequibles para los 3 ciclos de educación universitaria. Los llamemos Grado y Máster o Diplomatura y Licenciatura (por fortuna el Doctorado se llama igual). Porque además, la siguiente fase es más aterradora aún. Después de expulsar a los alumnos con menos recursos económicos de la Universidad y en particular del nivel superior, lo siguiente que ya vislumbramos (esta vez lo están diciendo claramente) es desmontar la Universidad Pública en sí.

El razonamiento es el siguiente, ya en vigor en la URJC hace mucho tiempo. Ahora que ya todo el mundo identifica los Másteres Oficiales con estudios suplementarios y no con el segundo ciclo de especialización de la educación universitaria superior, y además, no tienen alumnos matriculados porque son demasiado caros ¿Para qué queremos tantos profesores universitarios? ¡Menudo desperdicio de dinero público! Además, subiéndoles un poco más las horas obligatorias de docencia y quitando un año al Grado, ya no hará falta contratar profesores hasta que los que hay se jubilen ¡Menudo ahorro para el Estado austero! Si “quieren” dar docencia superior en el Máster Oficial, que sea suplementaria a la que les obliga la ley. Así, ahora que ya no tendrán tiempo para investigar, ni para dirigir tesis doctorales, ni generar conocimiento o innovación, tampoco podrán solicitar proyectos de investigación ¡más ahorro para el Estado español! Total, si los alumnos españoles no “quieren” dedicarse a la ciencia (esa carrera de obstáculos). Y los que quieren, se van a Alemania donde los “Másteres” tienen precios asequibles (mis alumnos expatriados me han hablado de 400€).

Si queremos una educación universitaria pública de calidad aumentemos la ratio profesor/alumno y aumentemos la exigencia académica, no las tasas.

¡POR UN ACCESO A LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS SUPERIORES BASADO EN EL MÉRITO Y NO EL “CRÉDITO”!

Los bedeles de la Universidad Rey Juan Carlos, en huelga indefinida – Vallecas Digital

La Universidad no se entiende sin todos sus componentes ¡Qué difícil es impartir docencia o realizar investigación sin el apoyo y la profesionalidad de ciertos servicios de la Universidad!

Más allá de la equidad (o injusticia) con que la URJC o la subcontrata Mundo Ingenieros gestiona la situación, está claro que los recortes que la Comunidad de Madrid está imponiendo sobre la Universidad Pública la llevan indefectiblemente a una merma en la calidad de todas sus actividades y servicios.

¿Cómo dar prácticas en edificios desiertos o cuyos recursos están bajo llave?¿Dónde queda la seguridad?¿Cómo impartir una clase adaptada a los medios audiovisuales sin ellos? ¿Cómo resolver los problemas que día a día surgen en el aula? Son tan sólo algunas de las preguntas que nos agobian hoy mismo a los docentes para salir del paso.

Sin duda, estos días tendremos que retornar a los métodos más tradicionales de tiza y pizarra. Y el avance en el temario previsto tendrá que revisarse. Sin duda, profesores y alumnos tendremos que esforzarnos por adaptarnos a esta situación y seremos conscientes de lo que vale el trabajo de estos compañeros. Y, para los escépticos, en la URJC, las auxiliares de servicios (bedeles y mayoritariamente mujeres), funcionan y su huelga va a notarse en que todos tendremos dificultades en nuestro trabajo.

Personalmente, y sé que también hablo en nombre del resto de componentes de ToxAmb, apoyo las reivindicaciones de estas profesionales por un puesto de trabajo estable y con un sueldo digno. Espero que todos alcemos nuestra voz, no sólo contra este último ataque a unas trabajadoras humildes, sino en contra de la política que está desmontando nuestro Estado y las Instituciones que garantizan la Igualdad y la Justicia. Y que no sólo nos quedemos en gritar en una manifestación o en lamentos públicos, exijamos a nuestros políticos lo que queremos con lo único que entienden: el voto.

Los bedeles de la Universidad Rey Juan Carlos, en huelga indefinida – Vallecas Digital.