Analizan por primera vez la toxicidad de concentraciones ambientales del principal metabolito de la cocaína

http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=64738

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¿Tenéis miedo de que el desodorante cause  cáncer? ¿Tenéis dudas de qué riesgos reales para la salud tienen los contaminantes encontrados en agua potable? ¿Os preocupan la contaminación oceánica por los plásticos? ¿Queréis saber qué relación tienen los brotes epidémicos de Ébola o gripe con la Conservación de la Biodiversidad? Os animo a que también participéis y nos hagáis llegar vuestros comentarios, intereses, dudas o peticiones ¡os haremos caso!

¿Quieres saber por qué nos emocionan los líquenes? Entrevista con la catedrática de botánica Eva Barreno

Os recomiendo esta entrevista a la Prof. Eva Barreno, Catedrática de Botánica de la Universidad de Valencia e investigadora principal de los proyectos en los que yo misma colaboro estudiando la biología celular y la bioquímica ambiental de los líquenes para descubrir cómo hacen las cosas increíbles que hacen. Estos organismos son más que eso, son verdaderos microecosistemas complejos pero pequeños y fáciles de manipular y estudiar. Profundizar en su estudio seguro que proporcionará réditos no sólo para la ciencia básica, sino también para la biotecnología e incluso para nuestra nutrición y salud. Si quieres leerla pincha aquí: inforuvid.

Nuevo informe sobre las sustancias químicas que perturban la función endocrina

Según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del estado de los conocimientos científicos sobre las sustancias químicas que perturban la función endocrina (State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals) muchas sustancias químicas sintéticas cuyos efectos sobre el sistema hormonal todavía están por investigar podrían tener importantes repercusiones en la salud.

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2013/hormone_disrupting_20130219/es/

En el informe se pide que se siga investigando para entender plenamente las relaciones entre esos denominados perturbadores endocrinos (PE) -presentes en muchos productos domésticos e industriales- y determinadas enfermedades y trastornos. El informe señala que estudios más exhaustivos y mejores métodos analíticos podrían reducir el riesgo de enfermedad y generar ahorros considerables para la salud pública.

Las microalgas de los líquenes son muy sensibles a ciertos fármacos

Fruto de una colaboración entre los grupos de investigación en Simbiogénesis (Symbiogenesis Team) y Toxamb – Grupo de Investigación en Salud Ambiental y Ecotoxicología, se publica en el mes de Enero de la revista Environmental Ecotoxicology and Safety el artículo “Preliminary assessment of terrestrial microalgae isolated from lichens as testing species for environmental monitoring: Lichen phycobionts present high sensitivity to environmental micropollutants”. En él se da a conocer el potencial de las algas asociadas a líquenes, o también conocidas como ficobiontes, a la hora de llevar a acabo microbioensayos de toxicidad. Estas algas son de origen terrestre, muy distintas de las altamente estudiadas algas de vida libre, de origen acuático.

Entre otras cosas, las algas de origen terrestre o ficobiontes permiten ampliar el número de taxones disponibles a la hora de llevar a cabo microbioensayos de toxicidad, ya que en la actualidad éste número es muy reducido, y especialmente escasos son los taxones representativos de ecosistemas naturales terrestres. Constituyen un modelo ideal para estudiar los impactos ambientales sobre sistemas mutualistas y sus resultados podrían también dar información sobre otros organismos simbióticos de relevancia fundamental para los ciclos biogeoquímicos como las micorrizas o las rizobacterias.  Además, son organismos que permiten reducir los costes económicos de dichos microbioensayos, debido a características tales como rápido crecimiento in vitro. Por último, destacar que son capaces de proporcionar un enfoque holístico y una alta sensibilidad a la toxicidad, así como completar la información necesaria para hacer una adecuada evaluación de riesgos ecotoxicológicos en el ecosistema terrestre.

Este trabajo constituyó el Prácticum de su primera autora, Noelia Domínguez Morueco, en una novedosa unión entre los campos de la liquenología, la biología celular y la ecotoxicología. Junto con el trabajo de Helena Moreno Traba, se ha solicitado recientemente una patente con el fin de proteger esta invención que tiene prometedoras aplicaciones biotecnológicas y comerciales.

A continuación, os dejamos el resumen de nuestro artículo por si quisierais más información al respecto.

“Los bioensayos constituyen una herramienta para el análisis de la contaminación que proporciona un enfoque holístico y una alta capacidad de detección de toxicidad. Los microbioensayos permiten evaluar la toxicidad de muchas muestras, lo que implica menores costes económicos y permite llevar a cabo una vigilancia continua y un control de la contaminación. Sin embargo, las pruebas realizadas hasta ahora se limitan a la utilización de un pequeño número de taxones. Los líquenes, de gran importancia ecológica, son excelentes bioindicadores de la contaminación. Los estudios demuestran que la parte del liquen compuesta por algas fotosintéticas (ficobionte) es más sensible a los contaminantes que la parte compuesta por hongos heterótrofos (micobionte). Los ficobiontes poseen características tales como la adaptación a anhidrobiosis y rápido crecimiento in vitro, lo que permite adaptarse a los microbioensayos ampliando el número de taxones disponibles. Nuestro objetivo es determinar la sensibilidad de los ficobiontes a distintos microcontaminantes como son los fármacos carbamazepina y diclofenaco, paso previo para el desarrollo de un ensayo microbiológico de toxicidad basado en ficobiontes. La dispersión óptica y la autofluorescencia de la clorofila se utilizaron como criterios de valoración de la toxicidad de dos especies de algas o ficobiontes en suspensión (Trebouxia TR9 y Asterochloris Erici), las cuales mostraron ciclos y patrones específicos de agregación. Las suspensiones de Trebouxia TR9 presentaron un alto grado de agregación celular, mientras que las células de Asterochloris Erici no. Ambos microcontaminantes (carbamazepina y diclofenaco) alteraron las propiedades ópticas de las suspensiones de ambas especies de ficobiontes. No se observó ninguna alteración significativa en la autofluorescencia de la clorofila causada por la carbamazepina. La autofluorescencia de la clorofila de A. Erici mostró que es extremadamente sensible al diclofenaco pero el efecto no es dependiente de la concentración del fármaco o del momento de la exposición. A diferencia de A. Erici, TR9 sólo mostró alteraciones de la autofluorescencia de la clorofila puntuales. Las fluctuaciones en la dispersión óptica pueden indicar cambios en la estructura de la población de las especies, incluyendo la estrategia reproductiva. A. Erici resultó ser la más sensible a los microcontaminantes, se caracteriza mejor y está disponible a partir de colecciones comerciales.”

Domínguez-Morueco et al. (2014) Preliminary assessment of terrestrial microalgae isolated from lichens as testing species for environmental monitoring: Lichen phycobionts present high sensitivity to environmental micropollutants. Environ. Ecotox. Saf. 99: 35-44

Enlace directo al texto del artículo (gratuito desde una biblioteca universitaria)

Primer estudio sobre drogas de abuso en aguas fluviales de Madrid: Nota de Prensa

Las investigadoras responsables me piden que difunda la siguiente nota de prensa:

“La investigadora Dª Angeles Mendoza, la Dra. González-Alonso, y la Dra. Valcárcel, miembros del grupo ToxAmb, Salud Ambiental y Ecotoxicología, de la Universidad Rey Juan Carlos, acaban de publicar en la revista Chemosphere, un estudio que analiza, por primera vez, la presencia de diez drogas de abuso, seis de sus metabolitos y tres benzodiacepinas en el agua de los ríos Jarama y Manzanares de la Comunidad de Madrid. El trabajo de investigación se enmarca dentro del proyecto Presencia de contaminantes emergentes en el agua fluvial y potable de la Comunidad de Madrid. Posibles efectos ecotoxicológicos y para la salud pública”, dirigido por la Dra. Valcárcel del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública e Inmunología y Microbiología Médicas  y que está siendo financiado por el Instituto de Salud Carlos III, (Ministerio de Economía y Competitividad).

 

La realización de este estudio así como su publicación  ha contado con la colaboración del  “Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua” (IDAEA-CSIC) dirigido por el Dr. Barceló, participando como autor, así como D. Nicola Mastroianni y la Dra. López de Alda.

Las muestras fueron tomadas durante los meses de febrero y marzo de 2012, en campañas de jueves y domingo, en siete puntos a 100 metros aguas abajo del punto de emisión de siete plantas de tratamiento de aguas residuales de la Comunidad de Madrid. El estudio revela la presencia de 14 de los 19 compuestos analizados en concentraciones que varían desde 1,45 hasta 1.020 ng/L. Los compuestos encontrados en el 100% de las muestras fueron: el principal metabolito de la cocaína, benzoilecgonina (BE), la efedrina (EPH),  compuesto perteneciente a la familia de las anfetaminas, los opiáceos, morfina (MOR), metadona (METH) y su metabolito EDDP y finalmente las tres benzodiacepinas analizadas, alprazolam (ALP), diazepam (DIA) y lorazepam (LOR).  Las concentraciones más elevadas correspondieron a la efedrina (EPH) detectada a una concentración máxima de 1.020 ng/L, la benzoilecgonina (BE) con una concentración de 823 ng/L, el lorazepam con 167 ng/L  y el EDDP, con 151 ng/L.

En general, las concentraciones obtenidas reflejan concentraciones más elevadas que en estudios previos realizados en España y en Europa. Aunque estos datos tienen que tomarse con cautela, ya que este estudio se ha basado en mediciones puntuales, durante 2 días de la

semana, y son concentraciones realizadas a 100 metros del punto de vertido de las principales depuradoras que existen en la Comunidad de Madrid, por lo que resulta difícil comparar con los resultados de otras ciudades y países, principalmente debido a las diferencias de caudal en sus ríos y al momento de realización de los estudios. A pesar de ello, sí nos puede servir de orientación  hacia las tendencias de consumo que hay en Madrid, aunque evidentemente este no ha sido un estudio diseñado para valorar consumo de estas sustancias en ningún caso.

Para conocer realmente si estas concentraciones están relacionadas con el consumo de drogas ilícitas y benzodiacepinas sería necesario realizar un estudio de consumo basado en el método de epidemiología de aguas residuales, diseñado por Zucatto en 2005, a partir de concentraciones de estas sustancias en el agua a la entrada de las depuradoras, siendo imprescindible un permiso de los responsables de dichas depuradoras, que se ha solicitado en estos días, y estamos a la espera de respuesta. Estos datos podrían ser de gran ayuda en el diseño de futuras políticas de prevención en el consumo de drogas y permitirían establecer comparaciones de consumo entre diferentes ciudades y países.

Con las concentraciones obtenidas, al existir una escasez de datos ecotoxicológicos importante, no es posible predecir, hasta el momento, efectos adversos. En este sentido se debe profundizar en este campo y está siendo una de las líneas de trabajo  de la Dra. Catalá también perteneciente al grupo ToxAmb, que actualmente está realizando diferentes bioensayos para valorar la toxicidad de algunas de las sustancias analizadas, y en las concentraciones encontradas en el medio natural en especies vegetales y animales.

La conclusión que puede sacarse de estos datos, que son los primeros sobre la presencia de estas sustancias en el agua fluvial de  la Comunidad de Madrid, es que habría que valorar la necesidad de implementar un sistema de ecofamarcovigilancia continuada de estos contaminantes ya que estudios como el presentado, en palabra de los propios investigadores “son aproximaciones a la situación real”, pero sólo eso.  Muy interesante sería poder colaborar con la administración competente y  realizar investigaciones conjuntas que ayuden a conocer el consumo de estas sustancias en la población de la comunidad de Madrid, y estos  estudios sirviesen como complemento a los excelentes estudios que se están realizando a través de encuestas de consumo desde el Plan Nacional de Drogas.