La exposición intrauterina al bisfenol-A y su efecto sobre el peso al nacer de los hijos

In utero exposure to bisphenol-A and its effect on birth weight of offspring

Los resultados de este estudio realizado en China sugieren que la exposición intrauterina al Bisfenol A, presente en multitud de productos plásticos,  durante el embarazo podría estar asociado con el bajo peso al nacer. Aunque los investigadores puntualizan que estos resultados probablemente se sustentan para elevados niveles de bisfenol A, como a los que podrían estar expuestos trabajadores de las fábricas donde se produce este compuesto químico. Para niveles de exposición más bajos los efectos no están tan claros.

Sin embargo, recordar que el bisfenol A es un disruptor endocrino, que puede interferir en la producción y acción de las hormonas. De hecho, ya se ha demostrado a través de diversos estudios que este compuesto afecta a la reproducción humana. En concreto, la exposición a bajos niveles de bisfenol A puede reducir la calidad del esperma en los hombres.

Prenatal Exposure to Perfluoroalkyl Substances and the Risk of Congenital Cerebral Palsy in Children

Perfluoroalkyl substances (PFASs) are persistent pollutants and endocrine disruptors that may affect fetal brain development. We investigated whether prenatal exposure to PFASs increases the risk of congenital cerebral palsy (CP). The source population for this study includes 83,389 liveborn singletons and mothers enrolled in the Danish National Birth Cohort during 1996–2002. We identified 156 CP cases by linking the cohort to the Danish National Cerebral Palsy Register, and we randomly selected 550 controls using a case-cohort design. We measured 16 PFASs in maternal plasma collected in early or midpregnancy, and 6 PFASs were quantifiable in more than 90% of the samples. We found a higher risk of CP in boys with higher maternal PFAS levels; per 1-unit (natural-log ng/mL) increase, the risk ratios were 1.7 (95% confidence interval: 1.0, 2.8) for perfluorooctane sulfonate and 2.1 (95% confidence interval: 1.2, 3.6) for perfluorooctanoic acid. We also observed a dose-response pattern of CP risk in boys per quartile of maternal level of perfluorooctane sulfonate and perfluorooctanoic acid (P for trend < 0.01). PFASs were associated with both unilateral and bilateral spastic CP subphenotypes. No association between PFASs and CP was found in girls. Prenatal exposures to PFASs may increase the risk of CP in boys, but the finding is novel and replication is needed.

La exposición prenatal a estrógenos exógenos podría alterar la regulación genómica de los recién nacidos

El estudio publicado en Environmental International y liderado por Nadia Vilahur, investigadora del CREAL, centro de investigación ISGlobal, en colaboración con investigadores de la Universidad de Harvard, midió en más de 180 placentas de la cohorte INMA (Infancia y Medio Ambiente) la carga xenoestrogénica total efectiva(TEXB-alfa), un biomarcador del efecto estrogénico total debido a mezclas de xenoestrógenos lipofílicos que se encuentran en la placenta. Las conclusiones sugieren que los niños varones podrían ser más susceptibles al efecto de la exposición a xenoestrógenos (estrógenos exógenos) durante el desarrollo prenatal, produciendo cambios en la metilación de secuencias repetitivas del ADN que podrían jugar un papel en su estabilidad y regulación en un tejido importante para el crecimiento y el desarrollo fetal.

Los disruptores endocrinos incluyen un gran número de moléculas, algunas de origen sintético y otras naturales, capaces de interactuar con el sistema endocrino de diferentes especies, incluyendo los seres humanos, que podrían estar implicadas en el aumento de la prevalencia de enfermedades complejas como el cáncer, la obesidad infantil, problemas de fertilidad y alteraciones neuroconductuales. Estos productos químicos son de especial preocupación si la exposición tiene lugar durante etapas del desarrollo de más susceptibilidad a los efectos de las hormonas, como el período prenatal.

Los xenoestrógenos son un grupo de disruptores endocrinos que interfieren con las vías de señalización de los estrógenos, y que incluyen un gran número de moléculas presentes en plaguicidas, en la fabricación de materiales y productos como resinas, textiles, plásticos, cosméticos o aislantes, entre otros. Son omnipresentes en el medio ambiente en mezclas complejas y pueden atravesar la barrera placentaria de la madre debido a su pequeño tamaño y a sus propiedades lipofílicas. Como resultado de la exposición prenatal a sustancias químicas xenoestrogénicas, se pueden producir cambios en el epigenoma de la placenta, pudiendo interferir en su regulación y/o su estabilidad, con posibles efectos adversos para el desarrollo fetal y la salud futura del recién nacido.

Los investigadores evaluaron la metilación de ADN en placenta en diez tipos diferentes de secuencias de ADN llamadas retrotransposones (LINEs, Alus y HERV), que son secuencias altamente repetitivas que dan cuenta aproximadamente de la mitad de todo el genoma humano y que se han empleado para estudiar la metilación global del ADN. Varios retrotransposones tienen la capacidad de propagarse a través de mecanismos mediados por moléculas de ARN y pueden producir mutaciones o cambios de expresión en genes al insertarse en otras partes del genoma. Según los investigadores, la baja metilación de retrotransposones podría representar un aumento de inestabilidad genómica, que previamente se ha observado en enfermedades como el cáncer.

“Hemos encontrado que los niveles más altos de exposición de TEXB-alfa en la placenta se asociaban a una disminución significativa del 0,84% en los niveles de metilación de un elemento Alu sólo en los niños, mientras que no se observaron efectos en las niñas”, explica Vilahur. Aunque estadísticamente no es significativa tras la corrección por múltiples ensayos, también se observó una tendencia a la baja metilación en dos elementos LINE únicamente en los niños.

Los resultados sugieren que la exposición temprana a xenoestrógenos podría conducir a una desregulación epigenómica en la placenta en los niños, presentando este grupo más vulnerabilidad a sus posibles efectos nocivos. “Futuros estudios sobre los disruptores endocrinos deberían tener en cuenta el sexo como un importante modificador del efecto en relación a exposiciones hormonales”, concluye Vilahur.