Una triste realidad que hay que combatir: páginas web pro – anorexia

Existe una campaña contra este tipo de propaganda contra la salud pública. Puedes leer más información y firmar contra está lacra en:

“Una lanzadera para la enfermedad”, en el @QueDiario · Change.org

https://www.change.org/p/1493770/u/11317183?utm_source=petition_update&utm_medium=email&utm_content=featured_news&tk=TyP6k9TuEYRm6vc0wdbzKi9yj24ObdbMN6YOdR9QnPU

La falta de riqueza microbiana, un factor de riesgo para las enfermedades crónicas

La higiene personal de toda la vida con agua y jabón es más que suficiente y a veces incluso excesiva (si nos duchamos todos los días frotando todo el cuerpo con estos geles y jabones). Todos estos productos que se anuncian como “antibacterias” sólo contribuyen a contaminar nuestros ríos y mares para luego salir por nuestros grifos. Es cierto que en casos de enfermedad, o en la higiene en la cocina o los aseos es necesario un chorro de lejía o amoniaco en el agua, pero eso es más que suficiente para destruir cualquier patógeno: virus, bacteria, hongo o parásito.

Hace ya décadas que se encontró que los bebés y niños criados en ambientes rurales con animales de granja tenían un sistema inmune más estable que les protegía frente a alergias cuando crecían. Así como hay pruebas de que los niños que van a guardería (paraísos de virus y bacterias), también tienen un sistema inmune mejor entrenado cuando llegan a primaria. Y los que tenéis animales domésticos adecuadamente vacunados y desparasitados ¡tenéis una vacuna natural para vosotros y vuestros hijos! Unas dosis de naturaleza, con sus microbios y todo, es necesaria. Pero no les deis besos en la boca, por favor…

La falta de riqueza microbiana, un factor de riesgo para las enfermedades crónicas.